Papá Noel llegó en lancha y repartió alegría y regalos a niños y niñas de las Islas de Tigre

El pasado 22 de Diciembre, docentes del Jardín Nº 912 de las Islas de Tigre, se reunieron para llevar alegría muelle por muelle. Este es el cuarto año que se realiza esta actividad y debido a la imposibilidad de hacerlo en las instalaciones, se decidió realizarlo de manera ambulante con lancha. La directora del establecimiento junto a tres docentes, una auxiliar y un equipo de colaboradores y donantes, se pusieron como objetivo hacer que los niños y niñas de las Islas tengan una Navidad feliz. 

El Jardín N° 912 es uno de los seis jardines que se ubican en las Islas del Delta del Tigre, donde asisten 81 niños y trabajan 9 docentes. Este año, como la mayoría de las escuelas, tuvieron que cambiar su organización para sostener el vínculo educativo. Utilizaron plataformas virtuales para seguir con las actividades y poder tener un contacto permanente entre el jardín y las familias. Aunque tuvieron problemas tecnológicos por la falta de suministro eléctrico y de internet pudieron mantenerse en contacto. 

Esta acción solidaria fue liderada por Laura Magnin, Directora del Jardín Nº 912 y Antonio,  referente de la Fundación Manos que Ayudan quien tuvo la responsabilidad de llevar puesta la barba blanca de Papa Noel, pero no fue el primer movimiento social que impulsó el Jardín en el año. La institución además de ser un servicio educativo realizó entregas de servicio alimentarios escolar en periodos regulares entre quince días y un mes. Esto también significó un momento de cercanía para los niños, familias y docentes, que ayudó a afianzar la relación de confianza. 

La entrega de regalos se realizó en conjunto a la Organización Comunitaria Manos que Ayudan, ellos junto a Jardín y colaboradores, iniciaron un recorrido de más de seis horas de lancha para trasladar los obsequios de Navidad a cada niño que se acercaba a los muelles.  Antonio, uno de los donantes, se disfrazó de Papá Noel y colaboró con regalos para todos los infantes. 

En un principio, se iba a realizar solo para los niños del Jardín, pero la emoción fue tan grande que cada pequeño que se sumaba recibía un regalo o un gorrito de Papá Noel para disfrazarse. En un año tan difícil, la meta del jardín con esta iniciativa fue lograr que los niños recordarán al establecimiento con alegría.

Los niños y niñas de las Islas vieron llegar a Papá Noel en lancha, la emoción de encontrar a su héroe navideño en el clásico transporte isleño fue enorme. Las familias recibieron el agasajo con felicidad y agradecimiento eterno hacia los docentes y colaboradores que demostraron una vez más que la educación y los niños sí son fundamentales. En un año tan complicado, ellos se pusieron la camiseta, o mejor dicho el delantal de la educación.  


Por Rocío Morabito.

 



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